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CÓMO HE DEJADO HUELLA
Padre Jose Eugenio Hoyos Salcedo
Soy una persona apasionada por la libertad, la paz y la solidaridad internacional. He vivido en el área metropolitana de Washington por más de 20 años. Como muchos colombianos he vivido el colombianismo patrio con amor y devoción, he organizado y participado en muchos eventos culturales y religiosos promoviendo la imagen positiva de Colombia. Hemos creado el programa “Colombia Integra” y “Reconociendo los Talentos Jóvenes Profesionales de Colombia”. Con nuestro trabajo hemos dejado huellas en cada drogadictos y pandilleros rehabilitados, hemos invitado a seguir esas huellas a otros colombianos y no colombianos a participar en campanas benéficas para salvar vidas en personas con enfermedades terminales. En desastres naturales nos hemos destacado por nuestra pronta respuesta en asistir a las victimas con medicinas, carpas, viviendas temporales, etc. En Colombia hemos adoptado al resguardo indígena Kamkuamo en la población de Atanquez, departamento del Cesar, promoviendo el entendimiento y la hermandad entre indígenas y colonos. Igualmente hemos promovido anualmente las becas estudiantiles de los hijos de los desplazados por el conflicto armado en las laderas de Cali, Buenaventura y Tumaco. Entre otros eventos a través de nuestra organización Multipaz, dictamos conferencias, organizamos eventos para luchar por el cese de violencia en Colombia y pedirles a los grupos armados la protección del medio ambiente en las selvas colombianas. Considero que mi vocación es formar líderes responsables para que a través de Sembrar Huellas presentemos un país alegre, seguro y lleno de esperanza. Defensa a los derechos de los inmigrantes indocumentados a nivel internacional en los Estados Unidos, presidente y fundador de Marcelino Pan y Vino MAPAVI, www.mapavi.com hasta la fecha, se han ayudado ochenta pacientes que necesitaban transplantes de órganos, a través de la fundación MAPAVI se han creado clínicas orfanatos, y centros de rehabilitación de drogadictos y pandilleros en BolivCuando hablo en los términos “hemos dejado esto significa que hemos trabajado en equipo”. Pues las huellas son de muchos años de trabajo de sacrificio y de planeación. Detrás de mi hay cientos de colombianos que challadamente han contribuido a que muchas personas a través de programas benéficos se hayan beneficiado. Han quedado muchas huellas marcadas, por ejemplo, en la cantidad de niños con cáncer que han vuelto a sonreír al llevarles el regalo de la vida. Igualmente con nuestros programas educativos en Colombia: “Regalemos un Cuaderno y un Lápiz a un Niño y le ganaremos la guerra a la violencia”. En realidad, en el exterior sentimos mas cerca de nuestra patria al levantarnos, al oler y tomarnos un café colombiano, almorzar una bandeja paisa o saborear un buen ajiaco y lógico no olvidar el champús y los pandebonos y almojábanas y cantar ¡Ay que orgulloso me siento de ser un buen colombiano!